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viernes, 25 de julio de 2014

EL IDOLO DE MI TIEMPO

¿Era todo?, me pregunté. Que iluso. Si, fui un iluso al dudar de que Messi no pudiera sorprenderme más y que ya lo había visto todo de él. Me equivoqué.
            La primera vez que vi jugar a Messi llevaba la 30, esa camiseta con la que empezó a pisar fuerte en la historia del Barcelona y de la cual no se iría nunca más. Es que la 10 la tenía Ronaldinho, otro gran jugador que en vez de gambetas tiraba (y sigue haciéndolo) pinceladas mágicas.
            Lo vi y lo banqué. Lo hice porque era argentino y siempre quiero que le vaya bien a un compatriota en cualquier actividad y en cualquier parte del mundo, pero con Lionel tengo algo en particular, una debilidad. Es que naturaliza cosas que no son posibles que replique cualquier mortal. Ama la pelota y la pelota lo ama a él. La trata con cariño y ella le devuelve confianza al quedar pegada a sus pies. Seguro guardan un secreto entre ambos y lo hacen tan bien como dos amantes ocultando su relación durante varios años.
            Es que, Lionel es un jugador maravilloso que puede hacer cosas como desde dejarte en ridículo junto a cinco compañeros gambeteándolos y meter el gol hasta clavártela en un ángulo en un tirolibre. Nunca vas a ganar, siempre él va a salir triunfador y no vas a poder hacer nada para evitarlo.
            Por esas cosas lo admiro a Messi y me duele cuando se lo critica desde un medio, muchas veces sin argumentos, o cuando alguien te dice que es pecho frío porque no canta el himno. ¿Desde cuando sos tan patriota vos, si ni siquiera sabes la fecha de la Independencia o por qué tu país se llama así?
            Me generaba mucha impotencia que no pudiera replicar lo que hacía en el Barcelona con la Selección Argentina porque quería que la gente sepa que sentía mucho más la camiseta argentina que la del Barcelona, sino no hay razón por la cual le dijiste que no a España (país que pagó tu tratamiento hormonal) cuando quiso que juegues para su Selección. Pero no se daba y me dolía. Fuiste ganando personalidad y llegó el Mundial de Diego, ese en el que buscábamos la épica pero fue más la añoranza que la realidad porque nos volvimos en cuartos.
            Llegó el Mundial de Brasil, ya te habías ganado la cinta de capitán porque lograste la maduración para serlo. Ahora ibas por la Copa del Mundo. Lo único que te faltaba. Grité tus goles a Bosnia, Irán y Nigeria más que los demás del seleccionado porque quería que vos ganes el Mundial. No quería que lo gane Argentina, quería que lo ganes vos para taparle la boca a aquel que te llamó pecho frío y que no jugabas igual que en el Barcelona. No se dio, pero sigo confiando en que algún día te vas a tomar la revancha y que Rusia será tu gran oportunidad: quizás llegues con menos potencia y explosión, pero por tu madurez y por tu inteligencia vas a hacer un mejor Mundial que el de Brasil.

            Quiero confesarte que sos mi ídolo porque haces posible lo imposible y porque nunca te importó el que dirán, sino que en cada compromiso con la Selección estuviste, como seguramente lo habrá soñado siempre aquel niño hincha de Newell´s que en las infantiles de ese club dejaba despatarrado a otros niños. Seguís siendo ese nene dentro de la cancha y se nota, porque jugás con el corazón y simplemente te divertís con la azulgrana y con la albiceleste. Cada vez que jugás le regalas arte al mundo y te lo agradezco, como también agradezco que seas argentino.







domingo, 20 de julio de 2014

El mejor Mundial

Cuando terminé de escribir mi nota anterior sabía que no iba a poder escribir todos los días sobre lo que acontecía en el  Mundial. La causa era la época de parciales, ya que tener que estudiar me iba a consumir buena parte de mi tiempo y no me iba a permitir escribir. Además, no tenía tiempo para ver los 64 partidos de Brasil 2014. Por consiguiente, decidí que iba a volver a publicar después del evento deportivo más grande a nivel mundial con un resumen sobre lo que fue este mes de sobresaltos y mucho pero mucho fútbol.
         Dejamos en claro en la publicación anterior que Brasil había comenzado ganando "su" Mundial. Lo que nos hacía imaginar que iba camino al título pese a que no arrancó jugando muy bien, pero al transcurrir la competencia iba a levantar su nivel.  Eso no pasó. Lejos de ser su Mundial, vivió la pesadilla más grande que ningún brasileño pudo haberse imaginado jamás. Peor que el Maracanzo del 50. ¿Peor que el Marcanazo de 1950, cuando perdió la final del Mundo ante Uruguay teniendo el apoyo de 200 mil almas? Así es. Brasil avanzó en la fase de grupos sufriendo. Empató su segundo partido 0 a 0 frente a México con una gran actuación del arquero azteca y los chiflidos comenzaron a bajar. Llegó la calma frente a Camerún, donde debía ganar si o si para que no peligre la clasificación y así avanzar primero. Fue 4-1 y Brasil de vuelta fue feliz, pero no por mucho tiempo.
En octavos se enfrentó a Chile, un Chile imparable que clasificó segundo en el Grupo B junto a Holanda y que venció a España 2 a 0, dejando al último campeón afuera del Mundial en primera ronda. El conjunto de Scolari sabía que ya no iban a ser fáciles los rivales. Chile hizo llorar a Brasil. Lo hizo llorar porque le jugó de igual a igual y estuvo a un tiro en el palo de dejarlo afuera de la Copa del Mundo. Se forzaron los penales y allí vino el llanto. Ganó Brasil. Julio César fue el protagonista.
En cuartos del final llegó otro gran equipo, uno que no había perdido ningún partido y había clasificado primero en su grupo. La Selección de Colombia. El conjunto del argentino Pekerman que realizó su mejor participación en Mundiales, finalizando quinto por puntos y diferencias de gol. Esta vez, a Brasil le salieron las cosas y pese a que el arbitraje estuvo flojo y perdonó a los brasileros, la “justicia poética” llegó. Neymar, la joya, se lesionó luego de un rodillazo de Zuñiga (sin ninguna intención) y lo dejó fuera de la competencia por una fractura en una vértebra lumbar. Afuera Neymar. ¿Afuera esperanza?
Brasil venció a Colombia 2 a 1 y ahora le tocaba enfrentar a Alemania. La Alemania de Joachin Low, el mejor equipo por escándalo del campeonato que sin embargo, había sufrido con Argelia (sorpresa mundialista) quien lo forzó a jugar 120 minutos más. El partido de semifinales fue en la ciudad de Belo Horizonte, en el estadio Mineirao. En la previa todos imaginaban un encuentro muy especial. Los dos países son los más campeones del mundo, junto con Italia que quedó afuera en primera ronda junto con Inglaterra porque Costa Rica fue el gran vencedor del grupo D de la muerte y como segundo clasificó Uruguay.
Cinco de la tarde, la hora en que comenzó el encuentro. La hora señalada para algo histórico. Neymar estaba ausente, Thiago Silva (defensor brasileño) también por acumulación de amarillas, el reemplazo del central era Dante. El partido duró 45 minutos. ¿45? ¿Cómo? Si, Brasil se comió la peor goleada que pudo haber sufrido en la historia de los Mundiales. Perdió 7 a 1 ante la máquinaria alemana. Se fue al vestuario perdiendo 5 a 0 y en el complemento sufrió dos goles más y descontó. ¿Baja moral por haber perdido a Neymar y a Thiago Silva para este encuentro? Puede ser, lo cierto es que la defensa fue vapuleada y los delanteros (Hulk, Oscar y compañía) no estuvieron finos. Se enfrentaron por primera vez en la competencia a un equipo que sabía lo que quería y aconteció el MINEIRAZO.
Brasil se topó con la realidad, ya que nunca había logrado ser el equipo que el mundo esperó. Los jugadores se fueron chiflados del estadio, incluso el público, sus compatriotas se pusieron en su contra y les gritaban “ole, ole” cuando los alemanes se pasaban la pelota y dejaban en ridiculo a los verde amarillo. Luiz Felipe Scolari se hizo absolutamente responsable de la derrota y les quitó la carga a los jugadores que se acordarán hasta el fin de sus días de aquel episodio.
¿El tercer puesto para llegar al podio? Ni eso. Brasil cayó 3 a 0 frente a Holanda, que venía de perder frente a Argentina 4 a 2 por penales.
De la alegría a la tristeza en un abrir y cerrar de ojos. El pueblo brasileño estaba de luto, y para empeorar las cosas, la Selección de Lionel Messi jugaba la final del mundo.
Argentina empezó de menor a mayor. La primera fase costó más de lo esperado ya que los equipos se defendieron más de lo que atacaron y para los de Sabella se complicó. Pero estaba la carta mágica. El que todo lo puede. El hombre que se crió futbolísticamente en España pero que siempre tuvo la mente puesta en Argentina: Lionel Messi. El mejor jugador del mundo marcó 4 tantos en la primera fase y le dio la clasificación al equipo albiceleste. En octavos llegó Suiza. Otra vez la magia. Otra vez Lionel. En tiempo suplementario comenzó su corrida y habilitó a Angelito Di Maria que marcó el tanto ganador para llevar a Argentina a cuartos de final.
Ahora si. Este era el partido. En los últimos 3 mundiales no se había podido superar esta fase. El rival era Bélgica, una de las sorpresas de la competencia. Aquí apareció Gonzalo Higuaín, quien todavía no había anotado en el Mundial y sorprendió con un golazo luego de un rebote que dio la defensa belga tras un pase fallido de Di Maria a Zabaleta. 1-0. Nuevamente, luego de 24 años Argentina estaba nuevamente en una semifinal.
Llegó Holanda. El primer rival serio. Según Sabella el Rubicón había sido cruzado ¿y por qué no soñar? La defensa Argentina cumplió un rol fenomenal. Garay y Demichelis lograron neutralizar a Van Persia y Robben fue bien cubierto por Marcos Rojo. Un gran partido. No se los dejó pensar a los holandeses y se llegó al tiempo suplementario. Allí no se sacaron ventajas. Fue un partido de Ajedrez, en el cual si moves una pieza en falso JAQUE MATE. Robben es y será uno de los mejores jugadores del mundo y una chance tuvo. A falta de 3 minutos para que finalice el tiempo extra tuvo la más clara del partido. Pero Javier Mascherano, el que nunca da una pelota por perdida, el que es imbatible y nunca se cansa le imposibilitó a Holanda la oportunidad de ser finalista una vez más. Con Romero ya vencido, Mascherano llegó a una pelota imposible y ese fue el “gol” de Argentina.
Llegaron los penales y “hoy te convertís en héroe”, le dijo Masche a Sergio Romero y así fue. Argentina venció a Holanda con dos paradas monumentales de Chiquito y luego de 24 años la Selección disputaba una final del Mundo. De vuelta Alemania.
Fue una final en la cual el primer tiempo lo dominó Alemania en cuanto a posesión y hubo una chance para cada uno. Higuaín recibió un regalo de un mal rechazo y quedando mano a mano con Neuer pero se desesperó y pateó muy mal. Pudo haber tenido revancha porque marcó un gol pero en posición adelantada. Finalizando la primera etapa Alemania en un corner ganó de cabeza y la pelota dio en el palo.
En la segunda parte Argentina tuvo más control de la pelota pero no supo lastimar. Así se llegó al alargue y Alemania golpeó desde el banco con Mario Gotze. Alemania campeón del mundo. Un solo error tuvo la defensa argentina y lo pagó caro. Fue la única distracción que tuvo Garay quien perdió al autor del tanto y este último no perdonó, mas allá que dominó la pelota con una calidad única y excepcional. Rodrigo Palacio tuvo un mano a mano en el primer tiempo del suplementario y al picar la pelota, esta ultima salió por al lado del palo alemán. Las chances estuvieron e incluso más de lo esperado. Argentina perdió por falta de definición y por un error. Hay que agregar que no se contó con Di Maria ya que salió lesionado con Bélgica y no pudo recuperarse. Un Sergio Agüero que ingresó por Lavezzi en la segunda parte del partido y no rindió, nunca estuvo a la altura de este Mundial en lo físico, lamentablemente.
No hay que sacarle mérito a Alemania que desde que dio una penosa imagen en la Eurocopa 2000 decidió cambiar su manera de juego y abrió academias por todo el país para tener una cantera muy rica. Además mandó a entrenadores por todo el mundo a adquirir experiencia y métodos de entrenamiento. La lógica se dio. El trabajo rindió sus frutos y Alemania logró su cuarta estrella.
 Argentina fue por la hazaña y no la consiguió. En ningún momento fue inferior a nadie pero los roles se invirtieron en cuanto a lo que se vaticinaba en la previa: hay 4 monstruos en ataque (Agüero, Messi, Di Maria e Higuaín) que te ganan un partido, pero la defensa es impresentable (Rojo, Garay, Fernández, Zabaleta). Pasó todo lo contrario. ¿Habrán influido las lesiones previas al Mundial del Kun? ¿Si Di Maria no se lesionaba se podría haber ganado la final con comodidad? Lo cierto es que falló la definición y en la final con dos regalos como lo fueron las jugadas de Higuaín y Palacio no los podes desaprovechar.

Sabella dejó valores muy claros en el equipo y personalmente quiero que continúe porque para Rusia 2018 hay potencial y la posibilidad de soñar en grande. Argentina será recordada gracias a la garra y al compañerismo que impulsó Pachorra. Por eso el segundo puesto vale, y después de 24 años ilusiona a futuro. Esta semana Sabella decidirá, ojalá este al 100 por ciento como dijo en las últimas horas y tenga fuerzas para continuar. Hay que empezar a trabajar desde ahora para que, por lo menos, se mantenga la idea que hizo subcampeonar a Messi y los suyos. Lionel, me duele por vos, pero se que vas a tener revancha. Ojalá así sea. 














domingo, 15 de junio de 2014

DÍA HISTÓRICO PARA EL DEPORTE ARGENTINO

MUNDIAL BRASIL 2014      


            Ha sido un gran día para la historia del deporte nacional argentino y no es una cosa menor, ya que un 15 de junio, pero de 1958 la Selección Argentina caía en la Copa del Mundo de Suecia por 6 tantos contra 1 ante Checoslovaquia y se quedaba afuera del campeonato mundial de fútbol. Por suerte, 56 años después la historia es muy diferente.
            La Selección dirigida táctica y técnicamente por Alejandro Sabella, debutó en el Mundial de fútbol de Brasil con una victoria 1 a 0, que descomprime los nervios del pueblo argentino que estaba ansioso, ya que en el último partido de Sudáfrica 2010 se quedó con la rabia de recibir 4 goles de la Selección alemana y quedar eliminado en cuartos de final.
            Lo más importante del triunfo argentino fue el crecimiento de la selección sudamericana durante los 90 minutos, ya que los primeros 45, pese a haber comenzado ganando a los 120 segundos de iniciado el encuentro con un gol en contra del bosnio Sead Kolašinac, jugó de regular a mal.
Argentina salió a la cancha con un esquema defensivo como el 5-3-2 ante un Bosnia que lo esperó para salir de contraataque. Con desatenciones defensivas y pocas llegadas al arco bosnio (pateó 1 sola vez Maximiliano Rodríguez) durante la primera mitad, Sabella atendió los errores y para el complemento, con el ingreso de Gonzalo Higuaín por Hugo Campagnaro y Fernando Gago por Maximiliano Rodríguez, alineó al equipo con un 4-3-3 (sistema madre del ciclo Sabella en Argentina) y el partido se vio con un mejor panorama. Además, el ingreso de Gago fue vital para que Lionel Messi arranque a jugar la Copa, debido a que en el primer tiempo la estadía solitaria de Sergio Agüero como único punta y la marca perfecta de los europeos a los argentinos no dejaban que cuando el mejor jugador del mundo arme una jugada como las que habitualmente hace en el Barcelona.
            Fernando Gago se adaptó rápidamente y tuvo un rendimiento aceptable en el partido, lo cual fue positivo porque los últimos seis meses en Boca no tuvo buenos partidos. Gracias a la entrada del volante boquense, Messi pudo apilar bosnios y anotar un golazo que le dio el 2-0 a su selección y así ir tomando confianza.
            El partido terminó 2 a 1, con el gol del delantero de Bosnia Ibišević a los 82 minutos. Sergio Romero tuvo un buen rendimiento y sigue justificando su titularidad en el arco de la selección; por si alguno tenía dudas tapó un remate abajo y esquinado hacia su palo izquierdo. La defensa se mostró por momentos sólida, pero Sabella debe seguir probando. Gran rendimiento de Marcos Rojo y Federico Fernández el más flojito.

            Todo dicho, Argentina ganó su primer partido en el Grupo F y espera el sábado 21 a las 13.00 a su segundo rival, Irán que jugará mañana a las 17.00 frente a Nigeria. 




FINAL NBA 2014

             Luego de la victoria de la Selección Argentina, había que subir en el continente americano y llegar hasta Texas, Estados Unidos donde San Antonio Spurs lideraba las finales de la NBA por 3 partidos a 1 y recibía a Miami Heat con la presencia de otro orgullo mundial para los argentinos como lo es Emmanuel Ginobili, escolta de los Spurs.
            El trío, y porque no el cuarteto, Gregg Popovich, Tim Duncan, Tony Parker y Manu Ginobili le otorgó el 5to anillo de la NBA a los texanos. Vencieron con claridad 104 a 87 y dejaron sin chances al equipo del estado de Florida.
            La serie terminó 4 a 1 y San Antonio se convirtió en uno de los equipos leyenda de la National Basketball Association, con la particularidad de tener en su plantel a varios extranjeros (Tony Parker, Francia; Ginobili, Argentina; Tiago Splitter, Brasil, etc.)
            Emmanuel Ginobili finalizó el encuentro con 19 puntos (3-5 dobles, 3-6 triples, 4-5 libres) 4 asistencias y 4 rebotes en 28 minutos que jugó en este cuarto partido de las finales de la NBA. Sin dudas es una leyenda para el deporte nacional, y para el gusto del escritor de esta nota se ubica entre los 5 mejores deportistas de la historia de la República Argentina. Seguramente será parte del salón de la fama de la NBA y quedará plasmada su historia como uno de los mejores extranjeros en la liga de básquetbol de Estados Unidos.
            En septiembre se viene el Mundial de Básquet en España y previo a que comience la temporada 2013-2014 de la NBA, se le preguntó a Ginobili si estará en el plantel argentino, con el que ganó la medalla de oro en los JJOO de Atenas 2004, y respondió que dependía de cómo rinda en la mejor liga del mundo y como se sienta él físicamente.
            Julio Lamas, entrenador del seleccionado de básquet argentino, se reunió con él durante los play off y no dio certezas de la asistencia de Manu. Sin embargo, este último durante la temporada iba comunicando a través de twitter (donde escribe periódicamente) que cada vez se sentía mejor y estaba en su mejor nivel. Todo depende de Emmanuel Ginobili, ya lo dijo Lamas.
Manu ¿les dará el gusto a los argentinos de participar en el que probablemente sea su último Mundial? Solo resta esperar, mientras tanto a disfrutar de que este hombre que llevó al básquet argentino a lo más alto del mundo. 


SAN ANTONIO SPURS 5 ANILLOS:

Popovich 5: '99,'03, '05, '07, '14

Tim Duncan 5: '99,'03, '05, '07, '14 

Tony Parker 4: '03,'05, '07, '14 

Manu Ginobili 4: '03,'05, '07, '14
















VIDEOS DE LOS FESTEJOS DE LOS SPURS VÍA VINE: 
Festejos en el vestuario: https://vine.co/v/MIrpqmLOM7i



jueves, 12 de junio de 2014

ALEGRÍA BRASILERA

            Pasaron cuatro años desde que Mandela se hizo presente en el Soccer City para la ceremonia de cierre de Sudáfrica 2010 donde España y Holanda disputaron el encuentro final.
            Hoy, cuando teníamos todavía a flor de piel el recuerdo de ese final emotivo en el cuál España se alzó por primera vez en su historia con la Copa del Mundo, comenzó en Arena do Corinthians el Mundial de Brasil y el puntapié lo dieron el local y la selección que viste a cuadros en su camiseta, Croacia.
            Como siempre, hubo especulaciones pre-partido y se lo veía a Brasil como el ganador de la gente. Pero el fútbol es fútbol y los partidos hay que jugarlos. Muy diferente es al tenis o a la F1 en donde ves un ganador en los papeles y el resultado por lo general se da. Por eso, el fútbol es el fervor de los pueblos.
            Volviendo a Brasil y al comienzo del encuentro, los locales salieron a presionar al equipo europeo en los primeros minutos, pero los croatas no se quedaron atrás y siendo bastante ágiles por las bandas generaron las chances más polutas de la primera mitad; incluso convirtieron el primer gol del Mundial tras un centro al ras del césped para que Marcelo se lleve la pelota por delante y convierta contra su propia valla.
            Todo era tensión y el gol de Croacia fue un baldazo de agua fría, pero 18 minutos después y con la mejoría de los verde amarelos Neymar la colocó en un rincón del palo izquierdo del arquero Pletikosa para que este no llegue nunca, ni aunque se repita la jugada 100 veces más. La intensidad siguió y el partido superó las expectativas (por lo menos de quién escribe este artículo) y culminó la primera mitad con la tranquilidad de la “torcida”.
            El segundo tiempo el partido no bajó su nivel, y siguió con la intensidad del primer tiempo por ambos lados. Croacia y Brasil se disputaban el balón y las chances de gol, pese a que los europeos empezaban a ser perjudicados por el japonés Nishimura, árbitro del encuentro. Ya en el primer tiempo las divididas fueron para los que visten la camiseta amarilla y en los segundos 45 a los de camiseta a cuadros, el asiático les cobró una mano inexistente en ataque (aunque le damos la derecha por estar lejos de la jugada y le otorgamos esa responsabilidad al juez de línea) y un penal más grande que una casa.
El encuentro continuó y luego de un flojo tirolibre de Dani Alves llegó la polémica. Pelota al área y entre la locura despejar la pelota del área por parte de los croatas y de los brasileños por dominarla, se deja caer el delantero Fred y Nishimura pita penal. Si, penal cuando el defensor croata no lo tocó. Los europeos no lo podían creer y los fueron a instigar al japonés quien ya había tomado la decisión. Acomoda la pelota Neymar y con nerviosismo toma carrera, Pletikosa debajo de los tres palos le pide que se la tire a su derecha, pero el crack brasilero la cruza y luego del roce en los guantes del arquero croata, la pelota toca la red.
            Los hombres de Nico Kovac no se rindieron y salieron a buscar rápidamente el 2-2. Tras un centro desde la izquierda y un Julio Cesar que no puede dominar la pelota en los aires, llega el empate de Croacia. Pero Nishimura junto a su juez de línea anulan el tanto, cuando el arquero brasilero había soltado el esférico por cuenta propia. Nuevamente creció la protesta de los rojo y blanco hacia el árbitro.
            Finalmente y para que no queden más dudas, hubo un zapatazo croata desde afuera del área que Julio Cesar mandó a un costado del campo de juego. Posterior a esa jugada, llegó la corrida de Oscar, el jugador del Chelsea, que con un puntinazo selló el 3ro del scratch.
            El encuentro finaliza 3 a 1, los jugadores de Scolari no querían saber más nada. Pudieron superar su primer partido con un triunfo, mientras que los europeos no aflojaron con su protesta al juez del partido. La alegría fue solo brasilera, pero opacada con un arbitraje polémico que deja muy mal parado al local que no le sobró nada.
            La Federación Internacional de Fútbol Asociados (FIFA) deberá tomar cartas en el asunto y analizar que destino tendrá el juez Yuichi Nishimura, quien la última vez que había dirigido a Brasil en Mundiales fue vs Holanda en los 4tos de final de Sudáfrica 2010 donde echó a Felipe Melo. 











(FOTO:REUTERS)

sábado, 17 de mayo de 2014

Estilo Simeone


    Diego Pablo Simeone nunca se hubiera imaginado su actual presente como DT aquella tarde en la cual salió como jugador y al siguiente partido estaba dirigiendo a Racing, club del cual es hincha, que no estaba pasando un buen momento. Luego le tocó dirigir a Estudiantes y lo sacó campeón en esa temporada. Tras 23 años le dio un nuevo título. En River repitió campeonato cuando llegó en 2008. Tuvo pasos en San Lorenzo y nuevamente en Racing, donde no logró ser campeón pero hizo campañas aceptables en ambas instituciones.
  Finalmente llegó su chance en Europa y lo llamó su querido Atlético Madrid, club donde es ídolo por sus logros como jugador, pero otro era su desafío: salvarlo porque estaba a 4 puntos de la zona de descenso.
   De tantas cualidades que tiene el cholo como entrenador, podemos destacar 5:

*EQUILIBRIO DEFENSIVO
   “Nosotros trabajamos en la Argentina y fuimos criticados”, dijo el ex capitán de la selección Argentina. Pasó de atacar siempre a ponderar el equilibrio defensivo.
   En el San Lorenzo-River  por los 8vos de la Copa Libertadores 2008 con el conjunto de Nuñez ganando 2-0 y con dos hombres demás, pensó: “Me faltan 30 minutos, un gol me lo pueden hacer”. Entonces fue a buscar el tercero y el resultado fue que San Lorenzo se lo empató y dejó al conjunto del Cholo afuera de la Copa.
  Luego de esto  admitió que fue un error y actualmente “no lo buscaría poniendo más delanteros si no desde otro lugar”.
   Con el tiempo descubrí que la mejor forma de pensar en cómo ganar está en tu equilibrio defensivo.

*ADAPTACIÓN
   “En cuanto al sistema, siempre nos adaptamos a los jugadores”, dijo alguna vez el cholo. Con el Chelsea puso cinco en el medio, por ejemplo: aquel partido por la Supercopa de Europa en el cual el Atlético aplastó 4-1 al Chelsea. Había llegado con la idea del fútbol argentino del  4-4-2.
Crecer desde el equilibrio, en la parte defensiva, no estaba acostumbrado a jugar con 5 en el medio y es un sistema al cual se adapta bastante.

*PRESIÓN
     Sólido en el fondo, presionando lo más arriba en el campo rival, vertical y contundente. Con esas características se desarrollan los planteles de Simeone.
   Por ejemplo, la presión en mediocampo fue fundamental para reprimir algunas variantes de juego muy peligrosas del Atlético de Bilbao en la final de la Europa League 2011-2012, la cual ganó el Atlético 3 a 0.

*OBSESIÓN
   Mantiene una línea de trabajo y piensa en fútbol todo el día. Obsesivo por el orden, armó equipos incisivos y ganadores por donde se lo mire. Claro ejemplo Estudiantes de La Plata y el Atlético Madrid en la actualidad. Y como siempre, va por más. Batallador insaciable del mediocampo, ámbito donde se cocinan las decisiones  tácticas de un equipo. Varios de sus compañeros de ruta como Matías Almeyda han relatado que más de una vez, en charlas fuera de la concentración o en reuniones con las familias, por caso, le tenían que rogar que la cortara con sus disquisiciones futboleras. Confesó también que en el cine cuando se aburre con la película, en la pantalla empiezan a aparecer los jugadores que va a tener que enfrentar y piensa que jugador de su equipo puede marcarlo.

* MOLESTO PARA EL RIVAL
“Cuando llegué, lo primero que dije fue: me gustaría ser un equipo molesto. Y lo hemos logrado. Molesto es ser competitivo y que sepan que para ganarnos tendrán que correr el triple y trabajar el doble. Somos incómodos y el rival lo siente te llamaron en emergencia”.
Así parece ser, porque desde que el ex jugador de Lazio e Inter arribó al conjunto madrileño el Barcelona y el Real Madrid dejaron de ser los únicos protagonistas de la Liga. Además clasificó a la Champions League y llegó a la final con estos conceptos: jugar de igual a igual, haciéndole saber a los rivales que sus jugadores luchan cada pelota como si fuese la última, forzando al jugador contrario rendir el triple para contrarrestar.















foto tomada de: @simeone, su twitter personal. 

miércoles, 30 de abril de 2014

¿Fin de la revolución Guardiola o tiempos de cambios?

   “A mí me gusta jugar con el balón, no cambiaré lo que siento”, afirmó Pep Guardiola luego de recibir la peor derrota, en Champions League(0-4), de su historia como entrenador ante el Real Madrid ayer en Alemania.
   Luego de finalizar el partido en el Allianz Arena, y las derrotas que sufrió el conjunto bávaro, tras consagrarse campeón de la Bundesliga por vigésima cuarta vez, el estilo de Pep ha empezado a ser cuestionado cada vez más y se habla del ocaso de su forma de jugar al fútbol.
   Desde su llegada, las críticas hacia su modo de juego han sido expresadas por el presidente de honor del club alemán Franz Beckenbauer, quien afirmó que el Bayern sería como el Barcelona y nadie los querrá porque terminarían aburriendo al público.
   En un principio, cuando el Bayern arrasaba con la técnica de Pep, las críticas de Beckenbauer se dejaban de lado, pero cuando comenzaron las derrotas,posteriores al logro de la liga alemana, las acusaciones crecieron y estallaron ayer luego de la derrota ante el conjunto de Carlo Ancelotti.
   El mundo habló del Barcelona,  quizás el mejor equipo de la historia, cuya filosofía fue esta misma.¿Conseguirá Pep mantenerse en el Bayern Munich con este estilo de juego o deberá realizar cambios para repetir cuatro años de continuos logros como lo hizo en el equipo catalán?



lunes, 31 de marzo de 2014

Casualidades Riquelmeanas

    Juan Román Riquelme es uno de los máximos ídolos de la historia del Club Atlético Boca Juniors no solo por otorgarle once títulos a la institución, sino por su capacidad física, táctica y técnica de juego, que es diferente a la de un jugador de fútbol ordinario, y por el don de colocar la pelota en el lugar que desea.
   Ayer se jugó otro superclásico en el cual Boca cayó como local por 2 a 1 frente a River Plate por lo cual la noticia más destacada, además del triunfo, fue que el equipo de Nuñez logró una victoria en la Bombonera luego de diez años;  aunque también vale destacar el gol de tiro libre que el diez de Boca le convirtió a Barovero.
   En su cuenta personal,  Riquelme le marcó cuatro goles al conjunto millonario y curiosamente su primer tanto al equipo que hoy dirige Ramón Diaz, fue idéntico al de ayer por la tarde.
  El 17 de mayo del 2000, Boca visitaba a River en el Monumental por los cuartos de final de la Copa Libertadores y esa noche, Riquelme era tan solo un joven de 21 años que sorprendió con un golazo que se tradujo en un disparo al ángulo superior  izquierdo de Bonano, para dejar al arquero del conjunto de la banda roja sin reacción.
  La coincidencia que se da entre el gol del domingo y el de aquel  17 de mayo, es que ambas anotaciones fueron de tiro libre y valieron el empate en ambos encuentros; aunque finalmente los partidos finalizaron 2 a 1 en contra del equipo del barrio de La Boca.
   Sin embargo, los otros dos tantos de los cuatro que le marcó el mediocampista a River, sirvieron para ganar los encuentro casualmente con el mismo resultado, 3 a 0.
  


17 de mayo del 2000


Gol del domingo




(Crédito de foto: AP)