Pasaron cuatro años desde que
Mandela se hizo presente en el Soccer City para la ceremonia de cierre de Sudáfrica
2010 donde España y Holanda disputaron el encuentro final.
Hoy, cuando teníamos todavía a flor
de piel el recuerdo de ese final emotivo en el cuál España se alzó por primera
vez en su historia con la Copa
del Mundo, comenzó en Arena do Corinthians el Mundial de Brasil y el puntapié
lo dieron el local y la selección que viste a cuadros en su camiseta, Croacia.
Como siempre, hubo especulaciones
pre-partido y se lo veía a Brasil como el ganador de la gente. Pero el fútbol
es fútbol y los partidos hay que jugarlos. Muy diferente es al tenis o a la F 1 en donde ves un ganador en
los papeles y el resultado por lo general se da. Por eso, el fútbol es el
fervor de los pueblos.
Volviendo a Brasil y al comienzo del
encuentro, los locales salieron a presionar al equipo europeo en los primeros
minutos, pero los croatas no se quedaron atrás y siendo bastante ágiles por las
bandas generaron las chances más polutas de la primera mitad; incluso
convirtieron el primer gol del Mundial tras un centro al ras del césped para
que Marcelo se lleve la pelota por delante y convierta contra su propia valla.
Todo era tensión y el gol de Croacia
fue un baldazo de agua fría, pero 18 minutos después y con la mejoría de los
verde amarelos Neymar la colocó en un rincón del palo izquierdo del arquero
Pletikosa para que este no llegue nunca, ni aunque se repita la jugada 100
veces más. La intensidad siguió y el partido superó las expectativas (por lo
menos de quién escribe este artículo) y culminó la primera mitad con la
tranquilidad de la “torcida”.
El segundo tiempo el partido no bajó
su nivel, y siguió con la intensidad del primer tiempo por ambos lados. Croacia
y Brasil se disputaban el balón y las chances de gol, pese a que los europeos
empezaban a ser perjudicados por el japonés Nishimura, árbitro del encuentro.
Ya en el primer tiempo las divididas fueron para los que visten la camiseta
amarilla y en los segundos 45 a
los de camiseta a cuadros, el asiático les cobró una mano inexistente en ataque
(aunque le damos la derecha por estar lejos de la jugada y le otorgamos esa
responsabilidad al juez de línea) y un penal más grande que una casa.
El encuentro continuó y luego de un flojo
tirolibre de Dani Alves llegó la polémica. Pelota al área y entre la locura despejar
la pelota del área por parte de los croatas y de los brasileños por dominarla,
se deja caer el delantero Fred y Nishimura pita penal. Si, penal cuando el
defensor croata no lo tocó. Los europeos no lo podían creer y los fueron a instigar
al japonés quien ya había tomado la decisión. Acomoda la pelota Neymar y con
nerviosismo toma carrera, Pletikosa debajo de los tres palos le pide que se la
tire a su derecha, pero el crack brasilero la cruza y luego del roce en los
guantes del arquero croata, la pelota toca la red.
Los hombres de Nico Kovac no se rindieron
y salieron a buscar rápidamente el 2-2. Tras un centro desde la izquierda y un
Julio Cesar que no puede dominar la pelota en los aires, llega el empate de
Croacia. Pero Nishimura junto a su juez de línea anulan el tanto, cuando el
arquero brasilero había soltado el esférico por cuenta propia. Nuevamente
creció la protesta de los rojo y blanco hacia el árbitro.
Finalmente y para que no queden más
dudas, hubo un zapatazo croata desde afuera del área que Julio Cesar mandó a un
costado del campo de juego. Posterior a esa jugada, llegó la corrida de Oscar,
el jugador del Chelsea, que con un puntinazo selló el 3ro del scratch.
El encuentro finaliza 3 a 1, los jugadores de Scolari
no querían saber más nada. Pudieron superar su primer partido con un triunfo,
mientras que los europeos no aflojaron con su protesta al juez del partido. La
alegría fue solo brasilera, pero opacada con un arbitraje polémico que deja muy
mal parado al local que no le sobró nada.
(FOTO:REUTERS)
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