Muchas veces los
hinchas y dirigentes se quejan de lo que no les cobran: "nos robaron un
gol" "les dieron un gol en offside que no fue" "¡NO FUE
PENAL HIJO DE P***!" "está comprado el arbitro" Pero la pregunta
es ¿Se quejan cuando los favorecen ellos?
A San Martín de San
Juan hoy le dieron un penal en contra que no fue de ninguna manera y les costó
el partido. Así fue que el presidente del equipo cuyano, luego del partido
salió en todos los programas hablando del fallo de Lousteau. Pero la verdad es
que Jorge Miadosqui no dijo nada cuando en la fecha pasada le dieron por válido
a San Martín de San Juan un gol en offside. Está bien, el offside es una jugada
en la que se tiene que tomar inmediatamente la decisión por si fue o no, pero lo cierto es que
Miadosqui no salió a hablar del fallo a favor de su institución. Tampoco dijo
nada cuando San Martín de San Juan y Huracán se enfrentaron en la final por el
segundo ascenso a la primera división aquel año 2007, partido en el cuál dirigió
su último partido el polémico arbitro “Sargento” Giménez.
El partido lo comenzó ganando San Martín de San Juan con un
tanto de Luis Tonelotto, pero Huracán lo niveló a través de Joaquín Larrivey, quien
le daba el 1 a
1 al conjunto de Antonio Mohamed y lo dejaba en Primera División. Sin embargo, a
los cuyanos le quedaban dos tantos para dar vuelta la historia y así
quedarse con el boleto a la máxima categoría.
Huracán tenía el ascenso en el bolsillo, pero Sebastián
Brusco anotó con un tiro libre, tras una falta dudosa, en el minuto 90 y
llevaba la serie al alargue. Sin embargo, el árbitro Daniel Giménez, quien
ya había tenido incidencia en la serie, decidió dar ocho minutos de descuento,
cuando no hubo acciones que justificaran semejante tiempo de adición. Así, a
los 53 minutos, Tonelotto puso el 3
a 1 que le dio el ascenso a los de Fernando Quiroz
por primera vez en su historia.
Esto no se da preferente
en San Martín de San Juan, sino que ocurre lo mismo con todos los equipos del fútbol
argentino en donde sus dirigentes e hinchas no realizan una autocrítica. Con esto no quiero decir que el
conjunto sanjuanino no fue perjudicado.
Además de que el
arbitraje del fútbol argentino es de regular a malo, hay sospechas de corrupción
que se dan para que Independiente no termine perdiendo la categoría. Los árbitros
perjudican con sus fallos a los rivales directos de Independiente que también
luchan por no descender.
La sospecha empieza
cuando Guillermo Marconi, exárbitro presidente del SADRA e hincha confeso del
rojo, tomó la decisión de no colocar a ningún árbitro de su gremio en los
partidos de Independiente pero si mando a sus agremiados a dirigir a los rivales directos
del rojo de Avellaneda. Esto último hace ruido porque si vemos los fallos arbitrales
de los árbitros del SADRA, muchos se dan en contra de los equipos que pelean la
zona de descenso con Independiente.
Por ultimo esta
sospecha se afirma mas cuando Marconi realiza la siguiente declaración: “Para mí,
bajan Unión, San Martín y Quilmes o Independiente.”
Si se comprueba,
que dudo que pase, que los árbitros son corruptos el fútbol argentino se tendría
que suspender o bien, limpiarse aplicando duras sanciones como pasó en Italia,
donde por ejemplo, la Juventus
fue enviada a la segunda categoría por tener partidos arreglados en apuestas
mafiosas.
Más allá de todo,
hay que reconocer que nos quejamos cuando nos perjudican pero cuando nos
favorecen, cerramos la boca y no decimos nada. Como dice un reconocido periodista
“Seamos buenos, muchachos” y empecemos a hacer un poquito de autocrítica.
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